Friday, June 11, 2004

Velarde 3

Todos estábamos comentando en baja voz lo que había pasado, que la mala suerte, que el descuido, que era buen dato ese man, etc. Nos dejaron en la cancha sin formar ni nada, un buen rato, como para que nos pase el susto. Algunos pocos fueron llamados a interrogación, como comenté, tenían que descartar conexión con Alfaro Vive. El resto estábamos ahí, ya eran con las 11:00 AM, el sol estaba quemando, el viento seco de la mitad del mundo junto con el frió causa estragos a los recién llegados de la Costa, algunos compañeros jamás habían viajado a la Sierra, y les costó acostumbrar el cuerpo, los labios partidos, el rostro con aspecto rugoso por la resequedad, etc.

Realmente el frió fue uno de nuestros mas duros entrenadores, duchas heladas con manguera en el patio trasero a las 4:00 AM, y "plantoneras" desde las 2:00 hasta el amanecer, parados en una sola posición vistiendo solamente calzoncillos y botas, fueron algunos de los métodos de fortalecimiento de la voluntad que nos aplicaron. Prefiero verlo así que como simple castigo.

Volviendo a esa larga mañana, el viento como dije estaba soplando fuerte, y es común también ver en las explanadas algunos remolinos de tierra y polvo que se forman por las condiciones del clima. Esto que relato ahora es el recuerdo lúcido que tengo acerca de ese momento, mi mente de pronto me esta jugando una pasada y añadió detalles pintorescos, pero si tengo que confesarlo delante de la autoridad, sea terrenal o no, mi relato sería el mismo.

Un remolino se formó en la parte norte de la cancha, y tomo fuerza, creo que llegó a los 6 metros o más. Nosotros estábamos en grupos pequeños separadas y distribuidos por todo el campo de fútbol. El remolino pasó por el primer grupo, el más grande que estaba cerca del arco norte, los de ese grupo tuvieron que separarse cubriéndose la cara pues el polvo era insoportable. Luego el remolino avanzó hacia el sur, justo en dirección del siguiente grupo. Bastó solo eso para que algunos empiecen a gritar "Velarde se está despidiendo!".

Esta idea se expandió como virus, todos nos contagiamos y empezamos a mover nuestros brazos en señal de adiós a medida que el remolino seguía avanzando, curiosamente su ruta iba cubriendo los sitios donde todos estábamos sentados. Así pasó rápidamente y el remolino se dirigió al norte nuevamente y nos dejo, al rato se desvaneció. Recuerdo que algunos se pusieron mal con esto, los que eran más amigos del él. A mi dejo perplejo pero como esta mente mía es a veces cuadriculada, lo que me embargó fue un sentimiento de duda tratando de analizar la situación, como si fuera posible para el común ser humano tratar de explicar y analizar todo lo que sucede alrededor. Pensaba.. que pasó?, fue una despedida?, nooo… fue coincidencia… o… fue histeria colectiva… pero y si si era él o parte de él que se resistía a irse?.

Asumo que a este punto habrá en sus mentes diversos criterios acerca de lo que aconteció. Pase mucho tiempo pensado en esto. Tenía solo 18 años, aún tenía muchos vacíos en mi mente y en mi espíritu, aun no me conocía a mi mismo. A mi si me afectó, pero en silencio…

El individuo que disparó terminó en una cárcel militar, por varios años. Nuestro comandante tuvo que viajar a la Costa a entregar un ataúd a la familia que incluía una viuda. Nosotros dejamos su cama, y sus botas en su sitio todo el tiempo, hasta cuando formábamos, dejábamos su espacio libre. Pero como siempre, la vida siguió y la resignación fue la regla general que se aplicó.

Que en paz descanse.
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